Manifiesto

Construir el futuro del trabajo

El problema: los datos están aislados

El espacio de trabajo digital moderno está fragmentado. La información está dispersa en innumerables servicios especializados -correos electrónicos, documentos, tareas, notas, mensajes- y cada uno vive en su propio silo. Esto crea fricciones: los datos son difíciles de encontrar, difíciles de transferir y casi imposibles de unificar en distintas herramientas.

Creemos que la era de los servicios especializados ha quedado atrás. El futuro del trabajo no consiste en cambiar entre aplicaciones desconectadas, sino en construir sobre una capa de datos unificada, unabase que estructure y conecte todo tu trabajo en un sistema inteligente y sin fisuras.

Nuestros principios fundamentales

1. Una capa de datos fundamental

En lugar de encerrar a los usuarios en flujos de trabajo predefinidos, Routine introduce una capa de datos universal que ingiere y organiza la información procedente de servicios de terceros.

Esta capa se convierte en la base sobre la que se pueden construir flujos de trabajo, aplicaciones y automatizaciones, eliminando la fragmentación y garantizando que los datos nunca se atasquen.

2. Los datos como un gráfico, no como silos

La información no es lineal; está interconectada.

Routine estructura todos los datos como un grafo, donde las entidades (tareas, correos electrónicos, reuniones, contactos, tickets, clientes, archivos) se relacionan entre sí de forma natural.

Un potente lenguaje de consulta permite a los usuarios recuperar exactamente lo que necesitan, cuando lo necesitan, resolviendo los problemas de forma dinámica en lugar de realizar búsquedas interminables en varias aplicaciones.

3. Modelo de datos definido por el usuario

Cada flujo de trabajo es diferente.

En lugar de verse obligados a adoptar estructuras rígidas definidas por software, los usuarios deben poder definir su propio modelo de datos, adaptando el sistema a sus procesos únicos.

Routine permite a los usuarios crear y modificar sus propios esquemas. Esto significa que los profesionales y los equipos pueden crear flujos de trabajo que evolucionen con su trabajo, en lugar de verse limitados por plantillas predefinidas o estructuras de datos limitadas.

4. Datos fuertemente tipados

El enfoque de Routine consiste en actuar como infraestructura de datos para otras aplicaciones y flujos de trabajo: CRM, CMS, ATS, etc.

Para proporcionar una base sólida, Routine se basa en una capa de datos fuertemente tipada que garantiza la estructura, la integridad y la fiabilidad.

Esto permite crear flujos de trabajo y aplicaciones sobre la capa de datos con total confianza, dando soporte a una amplia gama de casos de uso y evitando al mismo tiempo las incoherencias y la pérdida de datos.

5. Disociar los datos de la visualización

La información es suya y debe poder elegir cómo verla.

La rutina impone una clara separación entre datos y visualización, permitiendo a los usuarios decidir tanto qué mostrar (mediante consultas) como cómo hacerlo (a través de componentes visuales flexibles).

Esto permite a los equipos crear cuadros de mando, informes y espacios de trabajo que se adapten mejor a sus flujos de trabajo, sin verse limitados por estructuras de interfaz de usuario rígidas.

6. Multiplexación de datos entre fuentes

Routine permite integrar y transformar sin fisuras datos procedentes de múltiples fuentes, tratándolos como un conjunto de datos único y unificado.

Independientemente de su servicio original, los objetos se convierten en entidades de primera clase que pueden consultarse, vincularse, enriquecerse y sobre las que se puede actuar, haciendo que los flujos de trabajo sean más fluidos e inteligentes.

7. Primero lo local

En un mundo en el que dominan los servicios en nube, la soberanía de los datos se ve a menudo comprometida.

Routine adopta un enfoque local, garantizando que los usuarios mantengan el control total sobre su información. Al dar prioridad al almacenamiento y cálculo locales (por ejemplo, IA), Routine minimiza la dependencia de la nube, mejorando el rendimiento, la privacidad y la disponibilidad de los datos, incluso sin conexión.

Los datos confidenciales permanecen en el dispositivo por defecto, y la sincronización con servicios externos sólo se produce cuando es necesario y con el consentimiento del usuario. Este enfoque no solo mejora la seguridad y la privacidad, sino que también garantiza que tus flujos de trabajo permanezcan ininterrumpidos, incluso en entornos de baja conectividad.

8. La IA como amplificador, no como sustituto

La automatización debe potenciar la toma de decisiones humana, no sustituirla.

La IA en la rutina sirve para mejorar los flujos de trabajo, proporcionando recomendaciones inteligentes, automatizando tareas mundanas y sacando a la luz información crítica, al tiempo que mantiene el control de los usuarios.

Para tomar las mejores decisiones, los profesionales necesitan una visión clara de su información, y la IA debe actuar como un facilitador y no como una caja negra opaca que tome decisiones en su nombre.

Nuestra visión: una infraestructura de trabajo

La rutina es más que una herramienta de productividad: es una infraestructura de datos que sustenta el trabajo moderno.

Al derribar las barreras entre servicios, permite a individuos y equipos crear potentes flujos de trabajo, aplicaciones personalizadas y sistemas de conocimiento adaptables.

Imaginamos un futuro en el que:

  • Todos los datos de trabajo están conectados, estructurados y accesibles, lo que elimina los silos y la fricción.
  • Las aplicaciones se construyen sobre una capa de datos unificada, lo que permite una verdadera flexibilidad en los flujos de trabajo.
  • Los profesionales controlan su información, dando forma a sus propios entornos de trabajo en lugar de ajustarse a herramientas rígidas.
  • La visualización es flexible y dinámica, lo que da a los usuarios total libertad para interactuar con sus datos.
  • La IA actúa como un potente asistente que aumenta la inteligencia humana y mantiene a los usuarios al mando.
  • Se da prioridad a la privacidad, garantizando a los usuarios el control total de sus datos sin dependencias innecesarias de la nube.

No se trata sólo de productividad, sino de redefinir cómo interactuamos con el propio trabajo.

Este es el futuro del trabajo. Esto es rutina.

Julien Quintard

Cofundador y Consejero Delegado de Routine